Gracias
Tuyo es mi aliento y mi sonrisa, tuyo mis sueños y alegrias, tuyo es mi razón, de existencia, de vivir al margen de las penas.
Gracias por tenerte a mi lado.
Las palabras sobran, los sentimientos se asoman.
Dicen que la vida de un ser es un camino a recorrer. A mi parecer, nuestra vida se parece a la de un pequeño topo: inmerso en reductos,abre pequeñas grutas pero pocas veces se asoma al exterior. Esta es nuestra Senda y este, el espacio al exterior.
Tuyo es mi aliento y mi sonrisa, tuyo mis sueños y alegrias, tuyo es mi razón, de existencia, de vivir al margen de las penas.
Remarcando palabras de ayer por la noche, uno las observa detenidamente para darse cuenta de la subjetividad de las acciones.
Despiertas cada día, a la hora, con la misma calma. Te levantas, con resaca de sueños ya vividos y la mayoría olvidados. Estiras tu piel, intentando desvanecer los hoyuelos de días pasados. Eres un habitante más del mundo: de tu país, de tu ciudad, de tu casa. Reconoces la mañana, esa mañana dulce y tierna de pleno Agosto, con el rubor de las hojas ante susurros del alba. Te acercas a la ventana, como cada mañana. Abres y dejas que la impoluta brisa te despierte de tu letargo, es un nuevo día y pestañeas para verlo todo más claro.
Hace cosa de dos días escribí en esta Senda Sumergida un post llamado: Libre para ser Libre. Hace una tarde, este post desapareció incomprensiblemente de mi blog. ¿Perrerías informáticas? eso espero, no sea que la mano alargada de la no libertad agarre opiniones personales.